Cuando pensamos en un edificio seguro frente a un terremoto, nuestra primera pregunta suele ser bastante lógica: ¿la estructura puede resistir?
Y esa pregunta es fundamental.
La sismorresistencia existe precisamente para reducir el riesgo asociado a los movimientos sísmicos mediante decisiones de ingeniería, sistemas estructurales adecuados y normas de construcción.
De hecho, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres reconoce la construcción resistente a terremotos como una de las medidas estructurales para disminuir los impactos de estos eventos.
Pero desde Zion Corp queremos abrir una conversación un poco más amplia. Porque, en una emergencia, la estructura es importante, pero también influyen nuestra percepción, atención, memoria y capacidad para tomar decisiones.
La neuroarquitectura no reemplaza la ingeniería estructural, más bien la complementa mediante espacios fáciles de comprender y recorrer, integrando la sismorresistencia, la neuroarquitectura y el diseño centrado en las personas.
¿Qué aporta la sismorresistencia a la seguridad de un edificio?
La sismorresistencia busca que una construcción tenga un comportamiento adecuado frente a las fuerzas generadas por un terremoto, reduciendo especialmente el riesgo de colapso y protegiendo la vida de sus ocupantes.
Es una tarea que requiere cálculos, materiales, sistemas estructurales, conocimiento del terreno y cumplimiento de las normas correspondientes.
La UNDRR explica que el riesgo sísmico puede reducirse mediante medidas como la aplicación de códigos de construcción, el diseño sísmico y el reforzamiento de estructuras existentes.
Resistir es el primer paso
Cuando hablamos de edificios resilientes, es importante reconocer todo el trabajo que existe detrás de una estructura preparada para un terremoto. No podemos hablar de seguridad percibida, iluminación o señalización si primero no existe una base estructural segura, pero también podemos preguntarnos qué ocurre después.
Un edificio puede mantenerse en pie y, aun así, presentar corredores bloqueados, escaleras difíciles de identificar, rutas confusas o espacios que resulten difíciles de comprender para quienes los utilizan.
Ahí empieza una conversación diferente.
¿Qué tiene que ver la neuroarquitectura con la seguridad?
La neuroarquitectura estudia cómo el entorno construido influye en la percepción, las emociones y el comportamiento. En Zion Corp, esta conexión entre neurociencia, arquitectura y diseño busca comprender cómo los espacios pueden influir en el cerebro y el bienestar.
En situaciones normales, nos orientamos casi automáticamente porque sabemos dónde están las escaleras, el ascensor o la recepción, sin embargo, una emergencia puede cambiar por completo nuestra manera de percibir y recorrer el espacio.
¿Qué es el wayfinding y por qué importa durante una emergencia?
El wayfinding es, en términos sencillos, la manera en que una persona se orienta y encuentra el camino hacia un destino. Incluye elementos como la distribución del espacio, las señales, los recorridos, la iluminación y las referencias visuales que facilitan la orientación.
Un espacio puede ayudar a orientarnos a través de su distribución, sus referencias visuales, la iluminación, los cambios de material, las perspectivas y la ubicación estratégica de elementos reconocibles.
Un edificio también puede dar pistas
Imaginemos un corredor con varias puertas idénticas frente a otro con referencias visuales claras y salidas fáciles de identificar. Ambos pueden llevar al mismo lugar, pero no ofrecen la misma facilidad de orientación.
Una investigación sobre mapas de evacuación encontró que incluir puntos de referencia relevantes puede reducir la ansiedad y mejorar la orientación y eficiencia durante una evacuación por terremoto.
Esto demuestra que la orientación también puede diseñarse.
¿Cómo responde el cerebro cuando percibe una amenaza?
Ante una situación de peligro, nuestro organismo activa respuestas relacionadas con el estrés. Nuestra atención cambia y la manera en que procesamos la información también puede verse modificada.
En una emergencia, entonces, no deberíamos asumir que una persona recorrerá un edificio exactamente como lo hace un martes cualquiera.
Un estudio experimental sobre wayfinding en situaciones de emergencia señala que el estrés agudo asociado a amenazas como incendios o terremotos puede influir en la eficiencia de orientación y en la seguridad durante el desplazamiento.
La claridad espacial puede reducir la incertidumbre
Aquí es importante ser precisos, no podemos afirmar que una forma arquitectónica elimine el miedo o las consecuencias psicológicas de un terremoto.
Lo que sí podemos hacer es diseñar espacios más fáciles de comprender, mediante rutas reconocibles, salidas visibles, señalización clara, puntos de referencia e iluminación adecuada. Estas decisiones pueden mejorar la legibilidad del entorno.
¿La iluminación también comunica seguridad?
Sí, aunque debemos verla como parte de un sistema más amplio.
En una emergencia, la visibilidad adquiere un valor evidente; si una persona no puede distinguir una escalera, una señal o un obstáculo, orientarse puede resultar más complicado.
Documentación técnica sobre evacuación después de terremotos ha señalado la importancia de las condiciones de los recorridos, incluyendo problemas como daños, obstáculos y pérdida de iluminación.
Diseñar para que el recorrido se entienda
Desde el diseño podemos preguntarnos:
- ¿La iluminación ayuda a reconocer las rutas?
- ¿Las salidas pueden identificarse fácilmente?
- ¿Existen zonas demasiado oscuras?
- ¿Los cambios de nivel están claramente marcados?
- ¿Las personas pueden reconocer dónde están?
¿Qué papel cumplen los puntos de referencia?
Nuestro cerebro utiliza referencias para ubicarse. Un elemento distintivo —como un color, una ventana, una entrada o una característica arquitectónica— puede funcionar como un “ancla” que facilite recordar dónde estamos.
Esto es especialmente útil en espacios grandes como hospitales, colegios, universidades o aeropuertos, donde reconocer puntos de referencia puede facilitar la construcción mental de una ruta.
Por eso, el wayfinding puede pensarse desde el diseño, sin esperar a una emergencia para descubrir que un espacio es difícil de comprender.
Diseñar para diferentes usuarios
No todos viven los edificios de la misma manera, un hospital, un colegio y una vivienda tienen necesidades diferentes, al igual que sus usuarios.
Para Zion Corp, el diseño centrado en las personas considera edades, capacidades, experiencias y contextos diversos; la resiliencia también debe ser inclusiva, teniendo en cuenta especialmente a niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
La sensación de seguridad después de un terremoto
Aunque el terremoto termine, la experiencia puede permanecer. Ruidos, vibraciones o grietas pueden modificar la percepción de un espacio que antes transmitía tranquilidad.
La arquitectura no puede resolver por sí sola un trauma, pero sí forma parte del entorno donde ocurre la recuperación. Espacios comprensibles, con luz natural, visuales al exterior, lugares tranquilos y recorridos claros, pueden contribuir a recuperar gradualmente la sensación de control y familiaridad.
De la sismorresistencia a la neuroresiliencia espacial
Aquí aparece el concepto de neuroresiliencia espacial, que busca integrar la experiencia humana a la resiliencia de los espacios. La sismorresistencia protege la estructura frente a un terremoto, mientras la neuroarquitectura considera cómo las personas perciben, comprenden y recorren el entorno durante y después de una emergencia.
Un edificio resiliente puede integrar protección física, funcionalidad, orientación, percepción y confianza en el espacio, así, la resiliencia también conlleva facilitar la recuperación de la vida cotidiana después de una emergencia.
Un futuro interdisciplinario
Arquitectos, ingenieros, especialistas en emergencias, psicólogos ambientales, neurocientíficos y urbanistas pueden aportar diferentes perspectivas.
En Zion Corp, esta mirada busca integrar neurociencia, neuroarquitectura y neurodiseño para comprender cómo los espacios influyen en el cerebro, el comportamiento y el bienestar.
En Zion Corp diseñamos pensando en las personas que habitan los espacios
En Zion Corp desarrollamos formación, investigación, consultoría y diagnóstico de espacios desde la neuroarquitectura y el neurodiseño. Nuestra metodología integra Zonas, Investigación, Optimización y Neurodiseño para llevar la ciencia del cerebro a decisiones aplicadas al entorno construido.
Si eres arquitecto, diseñador, desarrollador, profesional del sector inmobiliario o simplemente quieres profundizar en la relación entre neurociencia y espacios, en Zion Corp https://zioncorp.ca/ contamos con programas de formación, consultorías y herramientas para llevar estos conocimientos a proyectos reales.
Además puedes conocer nuestra metodología y el enfoque con el que investigamos y diagnosticamos entornos para crear espacios más humanos, conscientes y saludables.
Preguntas frecuentes
¿La neuroarquitectura reemplaza la sismorresistencia?
No. La neuroarquitectura y la sismorresistencia responden a necesidades diferentes y pueden complementarse. La sismorresistencia aborda el comportamiento estructural frente a los movimientos sísmicos, mientras que la neuroarquitectura estudia cómo las personas perciben y experimentan los espacios.
¿Qué es el wayfinding en arquitectura?
El wayfinding es el conjunto de recursos espaciales y de diseño que ayudan a las personas a orientarse y encontrar un recorrido.
Puede incluir señalización, iluminación, referencias visuales y una organización espacial que facilite la comprensión del entorno. La investigación sobre evacuación muestra que la orientación adquiere especial relevancia durante situaciones de emergencia.
¿Por qué la orientación es importante durante un terremoto?
Durante una emergencia, el estrés y la necesidad de tomar decisiones rápidas pueden influir en la manera en que una persona procesa la información y se orienta. Diseñar recorridos claros y fáciles de reconocer puede complementar las estrategias de seguridad y evacuación.
¿Qué significa neuroresiliencia espacial?
La neuroresiliencia espacial se utiliza para ampliar la resiliencia desde la experiencia humana. Complementa la sismorresistencia al considerar espacios que faciliten la orientación, la comprensión del entorno y la recuperación de la confianza después de una situación crítica.